07 - MSC OPERA - ISLAS CAIMAN


MSC Cruceros
MSC Opera al fondo - © Cruceroviajes

Islas Caimán, el placer de disfrutar del Caribe

Islas Caimán, contrastes caribeños


Para seguir toda la review completa, es imprescindible navegar escala a escala a través de los enlaces inferiores ya que debido al volumen de lo comentado, ocuparía mucho espacio en un solo artículo

Hoy desembarcamos por medio de tenders (lanchas), por lo tanto hemos desayunado relajadamente y sin prisas ya que la prioridad de desembarque es para los pasajeros que tienen contratadas la excursiones con la compañía, posteriormente los socios el club MSC seguidos de los demás pasajeros.

¡TODOS A BORDO! a las 14:30

Como nuestra idea es dar una vuelta por la ciudad y no tenemos ninguna prisa, no haremos uso de nuestro desembarque preferente y así facilitamos la salida a todos aquellos que si tengan necesidad de ello. Nuestra idea es dar una vuelta relajadamente, comprar algo y comer en el barco sin ninguna prisa ni agobio.

Teníamos varias opciones de excursiones programadas pero casi todas ellas eran relacionadas con playas, baño, tortugas etc. nuestro cuerpo creo que no admite más sol intenso debido al día de navegación y la jornada playera de Jamaica. Parecemos sardinas a la brasa, así que a relajarnos una vez bajado el grueso del pasaje, aunque no somos los únicos en hacerlo.

Como podréis imaginar, el embarque en los tenders se realiza con bastante organización, a decir verdad, como siempre nos ha ocurrido en todas las compañías que hemos navegado. Tras unos minutos de paseo y filmaciones de vídeo llegamos al embarcadero donde antes de salir al exterior encontramos varios comercios donde realizar compras y varios puntos de Wifi gratis. Por unos momentos parecía que las figuras de piratas y corsarios donde realizarnos fotos de recuerdo hubieran aumentado, pero en realidad éramos algunos pasajeros que nos quedábamos inmóviles en un lugar cuando conectábamos nuestro terminal a cualquier red, pues corríamos el peligro de perder la señal.

Islas Caimán
Paseando, excelente vista del barco - © Cruceroviajes.com

Los precios expuestos en los comercios están en dólares, pero si preguntáis algún comercio admite euros. Pero al igual que en todas las escalas, incluida La Habana, el tipo de cambio es 1:1 (a su favor como podréis comprobar), pero en un momento dado puede valer para adquirir ciertas cosas y tampoco se pierde tanto.

En La Habana también existían puntos Wifi, en este caso eran de pago y nos facilitaban un código de acceso. Además del costo existía otra causa que nos frenaba: la velocidad, que podríamos denominarla "velocidad caracol", ya sabéis por qué. En el exterior del recinto también encontramos algún punto Wifi gratis con velocidades rápidas y sin necesidad de código alguno de conexión.

Tras nuestro primer vistazo de las compras que nos interesaban para adquirirlas a la vuelta siempre que en el exterior no lo encontráramos a mejor precio, nos disponemos a patear un poco, ya que snorkel ya hicimos en otro viaje y no nos apetecía, lo de nadar junto a las rayas tampoco nos emociona. Simplemente queríamos estirar un poquito las piernas, pero llegó nuestra primera sorpresa.

Resulta que al ser festivo está casi todo cerrado. A la salida nos ofrecen opciones para recorrer la isla a un precio de 20 $ por persona pero son unos recorridos en mini bus, tipo de bus turístico, pero casi o sin bajar del mismo, solo información y paseo. Nos parece caro para lo que nos dicen que nos enseñarán y el tiempo de recorrido.

Decidimos dar un paseo por la orilla del mar saliendo a la izquierda con una bonita imágen del MSC Opera ya que estaba fondeado frente a nosotros. Observamos tres tipos de lagartos durante el recorrido y de diversos tamaños, entre ellos algunos muy bonitos (iguanas) cuyos lentos movimientos nos ayuda a realizar algunas fotografías sin que salieran huyendo. Cuando ya no queda nada interesante que ver cruzamos la carretera para comprar alguna botella de agua ya que el calor aprieta de lo lindo. Entramos en un comercio donde vemos el precio de una botella pequeña 1,59 $, al pagar le damos 2 $ y nos devuelve un céntimo. Le insinuamos el precio que tiene marcado arriba, y haciéndose la tonta en no se qué idioma que si tasa, que si no se qué.., vemos el ticket y pone 1,99 $, o sea que nos metió lo que le dio la gana porque en el ticket no aclaraba qué habíamos comprado. Optamos por irnos con nuestra botella por no armar follón. No se trata por el precio, pues si ponen que vale 3 $ y quiero beber los pago y arreglado, pero que nos engañen de esta forma pues no.

Islas Caimán

Seguimos andando y diez metros adelante dirección al recinto de embarque y en una esquina vemos otro establecimiento con los precios indicados y bastante grandes, la botella de agua 1 $. Hay refrescos de todo tipos y más cosas con los precios claros, recordar (hace esquina), y para que os situéis; lo tenéis saliendo de la terminal cruzando la acera y hacia la izquierda (muy cerca).

Seguimos nuestro paseo por el interior del pueblo con aspecto desolado por el cierre, pero encontramos alguna joyería abierta, los precios bastante buenos para lo que ofrecen pero fuera de nuestro presupuesto. Continuamos pasando por una plaza observando gallos y gallinas campando a sus anchas por allí, un Burguer King (abierto) por si os interesa comer alguna hamburguesa y poco más. Lástima no poder ver la ciudad en movimiento.

Debido al cierre y no poder comparar precios sobre las cosas que nos interesa, nos dirigimos al recinto o terminal. Mientras nuestras respectivas parejas se dedican a hacer compras, nosotros intentamos mandar algún whatsapp aprovechando la red Wifi. Al haber tantos pasajeros intentando lo mismo se produce el efecto embudo y cuesta de mandar cosas y, a veces, hasta pillar una de las redes. Cuando la pillas te quedas como una estatua con el peligro de que te confundan con una de piratas y te coloquen un sombrero sin darte cuenta.

Compras terminadas y Whatsapps mandados, coincidiendo con el grueso de pasajeros nos dirigimos al embarcadero a subir a los tenders que nos llevarían al barco. A pesar de la cola, esa se mueve rápida. Nos espera antes de embarcar un refrigerio ofrecido por MSC consistente en agua o zumos fresquitos, tenéis que consumirlo antes de embarcar ya que no os dejarán subir con el.

Tras unos minutos de paseo en tender subimos al barco, nos queda media hora para que cierren el restaurante pero hoy precisamente preferimos ir al buffet, así que: ¡allá vamos!

Damos cuenta de unas excelentes croquetas, bacalao y otros menesteres. Al terminar, como no puede faltarnos el café, nos dirigimos al "Aroma Coffee Bar" situado en la cubierta 6 a tomarnos uno. En esta cafetería y en la barra, tras un protector de metracrilato o cristal, hay unos excelentes dulces, solo tenéis que abrir por delante del mismo y coger los vuestros, sí, coger, ya que son gratis. Nos atiende un camarero muy amable que tras unas bromas con él nos obsequia con algunas chocolatinas.

Por la tarde nos espera una sesión de una hora en el Spa (gratis), debido a nuestra categoría del club cuya anécdota o mala experiencia os contaré en otro artículo.

Nuestra cena fue buena platos, mirar y si no borrar esta parte.

ESPECTÁCULO:

El espectáculo de esta noche es el del elefante "Bollywood". Sinceramente nos gustó bastante y disfrutamos un montón con la puesta en escena espectacular. Tras lo cual, y como cada noche, nos dirigimos a dar una vuelta y tomarnos una infusión como venía siendo habitual en el "Aroma Coffee Bar",  pero la mala suerte se adueñó de nosotros. El responsable de la barra le dijo a la camarera que nuestros vales no valían para infusiones, sólo para cafés.

MSC Opera

Le indicamos que nos los vendieron con la afirmación de que valían tanto para cafés como para infusiones, (anécdotas de la vida, pues una infusión vale menos que un café). Tuvimos una pequeña discusión, incluso le enseñamos los justificantes de las infusiones anteriores tomadas allí mismo. Sigue con el no y decidimos quejarnos en recepción.

¡Nos vendieron los paquetes de cafés afirmándonos que valían tanto para cafés como para infusiones¡, !los estuvimos consumiendo todas las noches y alguna tarde¡, y ahora de repente este señor dice que no valen.

Llamada de teléfono a no sé quien, viene un responsable que nos acompaña a la cafetería y automáticamente volvían a ser validos. A veces hay cosas que no se entienden.

Después de esta anécdota, por decirlo de alguna manera que ensombreció un poco nuestra excelente cena y disfrute del espectáculo, nos dirigimos a soñar con los angelitos sin prisas, pues nuestro barco llegaría a nuestro siguiente destino sobre las 10:00 horas, así que os emplazo al siguiente capítulo: Cozumel, (México)
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