
- Palma de Mallorca–Madrid destaca como la ruta interna más problemática (26,2% de vuelos con retraso)
- En cuanto a conexiones internacionales, la que más retrasos acumuló fue Barcelona-Ámsterdam (33,2%)
Madrid, 13 de enero de 2026 - Flightright, portal especializado en la defensa de los derechos de los pasajeros aéreos, ha analizado las rutas aéreas más frecuentadas dentro de España, así como las conexiones entre España y otros destinos europeos durante el 2025. En total, el estudio ha tenido en cuenta cerca de 58.000 vuelos. El resultado es claro: casi uno de cada cuatro vuelos (24,6%) llegó con retraso a su destino y, en algunas rutas, incluso uno de cada tres. Además, cabe destacar que las conexiones vacacionales y de enlace con mayor volumen de tráfico son las más afectadas.
Las rutas con origen o destino Palma de Mallorca registran los mayores retrasos
Dentro de España, la ruta Palma de Mallorca–Madrid destaca como la más problemática: 1.772 de los 6.775 vuelos analizados registraron retrasos, lo que supone una tasa del 26,2%, la más elevada a nivel nacional. Le sigue Palma de Mallorca–Barcelona, que también presentó un porcentaje especialmente alto de retrasos (25,6%). Los trayectos inversos tampoco se libran: el 23,5% de los vuelos Madrid–Palma de Mallorca y el 22,4% de los vuelos Barcelona–Palma de Mallorca llegaron tarde a su destino. Incluso en la clásica ruta de negocios Madrid–Barcelona, uno de cada seis vuelos (17,5%) no aterrizó a tiempo.
“En aeropuertos con un elevado volumen de tráfico, como pueden ser Palma de Mallorca o Barcelona, basta un pequeño desajuste operativo para que los retrasos se propaguen rápidamente a lo largo de toda la red aérea”, explica Lucía Cegarra, experta legal de Flightright. “Este efecto dominó es especialmente visible en destinos vacacionales y grandes hubs europeos, donde una incidencia puntual puede traducirse en pérdidas de conexiones, esperas prolongadas y costes adicionales para miles de pasajeros”.
Barcelona - Ámsterdam, ruta internacional con mayor tasa de retrasos
El panorama resulta aún más acusado en las conexiones internacionales. En determinadas rutas entre España y Europa, la tasa de retrasos supera incluso el 30%. A la cabeza se sitúa la ruta Barcelona–Ámsterdam, donde 1.591 de los 4.787 vuelos analizados llegaron con retraso, lo que equivale a un 33,2%. También la conexión Barcelona–Roma se ve fuertemente afectada (31,7%). En la ruta Madrid–Roma, uno de cada cuatro vuelos (25,4%) llegó tarde. Asimismo, las conexiones Madrid–Londres (24,1%) y Madrid–París-Orly (16,6%) muestran irregularidades significativas.
La importancia de saber cuándo reclamar
De acuerdo con el Reglamento (CE) nº 261/2004 de la Unión Europea, los pasajeros pueden tener derecho a una compensación económica de entre 250 y 600 euros en caso de retrasos significativos, cancelaciones o denegación de embarque, en función de la distancia del vuelo y de la duración del retraso. Para ello, es necesario que la causa del problema sea imputable a la aerolínea y que no concurran circunstancias extraordinarias, como fenómenos meteorológicos extremos.
“Muchos viajeros en España saben que existen derechos para los pasajeros aéreos, pero subestiman con qué frecuencia se dan realmente los supuestos para reclamar una compensación”, subraya Lucía Cegarra. “Quienes vuelen en rutas especialmente propensas a los retrasos deberían conservar todo tipo de resguardos, ya que podrían corresponderles varios cientos de euros de indemnización en caso de incidencia”.
Por ello, ante cualquier imprevisto, Flightright recomienda documentar con el mayor detalle posible los retrasos y las incidencias, por ejemplo mediante fotografías de los paneles informativos, notificaciones guardadas de la aplicación de la aerolínea o confirmaciones escritas sobre la causa del problema. Además, también conviene conservar cuidadosamente los justificantes de gastos adicionales, como comidas o noches de hotel.
“Servicios como los que ofrecemos desde Flightright se encargan de analizar cada caso y de hacer valer las reclamaciones justificadas. Para muchos viajeros, es la forma más sencilla de recuperar su dinero sin asumir riesgos ni costes”, concluye Cegarra.