REVIEW COSTA FIRENZE 2022 - ELENA RAMIREZ

Costa Cruceros
Costa Firenze - © Elena Ramirez


REVIEW DE NUESTRO CRUCERO A BORDO DEL COSTA FIRENZE


Crucero realizado la semana del 13 al 20 de agosto de 2.022


Queremos compartir con todos vosotros nuestra experiencia a bordo de este bonito barco de Costa Cruceros. La intención es la de compartir lo que hemos vivido sin cualquier otra pretensión. Cada crucerista vive su propia experiencia sin que tenga que coincidir con la de otros pasajeros aun viajando en la misma fecha y barco.

Cada pasajero tiene su propia experiencia, nosotros por supuesto, tenemos la nuestra, pues como sabéis, no es nuestro primer crucero.


EMBARQUE

Nuestro embarque estaba indicado de 11:00 a 11:30 horas, sin embargo, antes de la hora indicada ya estábamos en el puerto, (no había mucha gente). Primero nos recogieron las maletas y nos pidieron el test de antígenos, además de la documentación: DNI o pasaporte.

Entramos a la terminal de cruceros y subimos a la parte superior, allí repitieron la comprobación del papeleo y entramos directamente al barco previa foto de embarque, comentar que el fondo al que estamos habituados había cambiado "algo", sólo una tela sin timón ni nada alusivo al embarque, un poco triste, la verdad.

Costa Firenze
Elena Ramírez y su esposo


ACCESO AL CAMAROTE

En teoría, los camarotes estaban debían estar dispuestos a las 14:00 h. por megafonía indicaban las horas en que cada una de las plantas estaba disponible. Nos acercamos a ver la situación del nuestro y vimos estaba disponible, así que dejamos nuestras pertenencias, cogimos las tarjetas y nos marchamos a hacer el simulacro online. Este sistema es mucho más cómodo: Se van mostrando unos vídeos en la app de Costa y a una hora que indica la propia app, (hasta las 15:30 h en mi caso), debíamos presentarnos en el punto de encuentro, había una persona que consignaba las tarjetas como que ya lo habías realizado, así que una cosa más que no tendríamos que realizar más tarde con la consiguiente pega de no poder ver zarpar el barco.


CONOCIMIENTO DEL RECORRIDO

Nosotros íbamos con el súper todo incluido, así que antes de las 19:00 h de la tarde teníamos que anular las excursiones, ya que, al conocer todo el recorrido excepto Génova, no estábamos interesados en realizarlas, preferimos realizar las excursiones por nuestra cuenta. A las 14:40 h bajamos a guardar cola, fuimos de los primeros, nos anularon las excursiones y no hubo ningún problema. Comprobamos que, en el apartado correspondiente de gastos de la app de costa, estaba todo correcto a 0€.


CONSEJOS PARA EL USO DE LA APP

Os comentamos la forma de usar la APP de Costa. Debéis quitar los datos móviles del teléfono, (modo avión), y conectar el wifi, conectarte a costa Firenze y entonces aparecen las distintas opciones disponibles cada día, lo podéis añadir a la agenda y os avisa, también en el apartado otros, abajo a la derecha, accedéis a vuestro perfil, gastos etc. Es interesante llevarla, y por supuesto, usarla. A veces no funciona muy bien. Incluye un chat, donde poder darse de alta con vuestra tarjeta costa, la que está en el camarote y vale para todo, (tarjeta del crucero), así podéis comunicaros con otras personas que estén a bordo.


¡HAY QUE COMER ALGO!

Con todo lo comentado anteriormente realizado, decidimos ir a comer al buffet. Estábamos esperando a dos parejas que conocimos a través del grupo de Facebook y así era más fácil localizarnos. El buffet ha cambiado mucho desde la pandemia, todo es asistido, vas pasando y pides lo que quieres, con unidades y te lo van sirviendo. No había mucha gente, pero días después cambió.

Bajamos al camarote y ya teníamos las maletas allí con lo cual las deshicimos. Después de esto es cuando terminamos el simulacro.


REUNIÓN DE BIENVENIDA

Acudimos a la reunión de bienvenida a los españoles. El teatro estaba lleno. Parece que en nuestra semana íbamos muchos pasajeros de habla hispana. Nos atendieron Sara y Francisco. Por lo que sé, han cambiado a la asistente de español y esta chica, Sara, que se ofreció a ayudarnos en todo, a mí en particular, no me dio ninguna solución cuando tuve un problema. Otros asistentes eran más educados y te ayudaban en todo.

Nos reunimos con nuestros compañeros de viaje en el bar de la moda, (sólo para adultos) y lo llevaban a rajatabla, dos pisos debajo de nuestro camarote el 7505.


NUESTRO CAMAROTE

Mención especial a este camarote, ya que, al encontrarse en la parte de atrás, (popa del barco), tiene una terraza mucho más amplia que los otros. Hemos notado mucho cambio en los mismos, son mucho más grandes, tienen mampara en la ducha y no la típica cortina que, aún a día de hoy, se encuentran en otros barcos. Nuestro camarote tenía 3 cuerpos de armario: uno de ellos para perchas, que, por cierto, había un montón de ellas, el otro tenía perchas en la parte de arriba y estanterías, el tercero tenía una estantería en la parte superior, debajo la caja fuerte y debajo de esta, cajones. Uno de los armarios tenía un espejo de cuerpo entero.

El escritorio era bastante grande para colocar cosas, una silla, y una botella de agua con el precio correspondiente. Recordar que esa botella de agua si la tomáis, aunque tengáis todo incluido, cargarán el importe de la misma a vuestra cuenta. Encima del escritorio disponíamos de un espejo, y a su izquierda tres estantes. En la parte inferior, donde debería estar el minibar, hay también dos estanterías y un cajón con el secador de pelo y otro espacio adicional para guardar cosas.

El sofá, imagino que se convertirá en cama para su ampliación a triple. En la mesita pequeña nos daba la bienvenida, completaba la estancia una botella de espumoso que regalan por ser del club, categoría silver.

El balcón con dos tumbonas y una mesita, y, como hemos comentado, al ser en la parte de atrás del barco, la terraza era bastante más ancha que las de otros camarotes con balcón. Comentan que en esta zona del barco se nota más el movimiento, pero la verdad, nosotros no notamos nada.

Un día que andábamos por el pasillo del barco, vimos uno de los camarotes interiores, son bastante más pequeños, el baño, evidentemente no sabemos cómo era ya que no lo vimos, pero vimos que tiene solo dos cuerpos de armario y el escritorio bastante más pequeño.

Costa Firenze
Oferta de bollería en el Costa Firenze - © Elena Ramírez


ENCHUFES EN EL CAMAROTE

La dotación de enchufes es algo que a todos nos preocupa antes de embarcar, solemos llevar multitud de aparatos electrónicos que necesitan carga, con lo cual os dejamos la relación de los que vimos por si os sirve de ayuda:

  • En una de las mesitas de noche, un par de enchufes USB.
  • En el escritorio había dos entradas USB + un enchufe europeo y alguno más americano.
  • En el baño había otro enchufe extraño, pero estaba tapado, será por seguridad debido a la humedad que se puede generar en la ducha.

El aire acondicionado se regulaba muy bien, cosa que en otros barcos era bastante complicado.


SEGUIMOS CON NUESTRO RELATO

El primer día no fuimos al teatro, preferimos quedarnos a ver zarpar el barco.

Nos cambiamos para cenar, recomendaban brillo y lentejuelas. Como llevábamos el paquete de fotos “My moments” todos los días acudíamos a los lugares indicados dende hacían fotos de ese paquete y nos hacíamos la sesión correspondiente. También hacían fotos durante la cena casi todos los días.

Nuestro horario de cena era a las 21:46 horas, un poco tarde, pues entre que te sientas y toman nota, comenzaban a servirnos a las 22:15. 

Hablamos con el responsable del comedor ya que queríamos cenar con estas dos parejas y no fue posible solucionarlo desde tierra. Habíamos pedido mesa para 10 personas y cuál fue nuestra sorpresa que nos pusieron a cenar solos. Esto es otra cosa que nos sorprendió, no habían muchas mesas grandes, había muchas de dos, cuatro, y como mucho, 6 juntando 4 y 2. Al día siguiente a todos nos cambiaron de mesa para poder cenar juntos.

Después de cenar fuimos a la fiesta silenciosa. Nos dieron unos cascos, dejamos los datos de la tarjeta como señal por si los pierdes o rompes, y seleccionabas la música al gusto de cada uno de 3 disponibles. La verdad es que la gente dice que es una fiesta muy divertida, pero a mí en particular no me gustó.


DÍA DE NAVEGACIÓN

Al día siguiente teníamos día de navegación. Tengo que decir que, a nosotros, el día de navegación nos gusta más que sea el último día porque así puedes descansar de todas las excursiones, ya conoces el barco y dónde están los distintos espacios, los horarios de comidas, etc. y dispones de tiempo para lo que a nadie nos gusta, (hacer las maletas).

Por la mañana bajamos a desayunar al buffet. En nuestro caso no tuvimos que hacer mucha fila, pero
es verdad que cuando terminamos, las colas eran tremendas. La solución es comprobar los horarios de excursiones, (los días de escalas), y bajar cuando los demás han desayunado y se han marchado para prepararse a bajar a tierra, de esta forma, nunca tuvimos que esperar mucho.

Lo de buscar hamaca en un día de navegación fue una odisea, como en todas partes, la gente pone la toalla y no vuelve en toda la mañana, algo que deberían solucionar todas las navieras. En una de las cubiertas superiores, al lado del bar de Aperol encontramos un sofá con una ducha cerquita y allí nos quedamos.

Meterte en las piscinas fue misión imposible, son muy pequeñas, había muchos niños y también adultos dentro. Había aforo, pero no se cumplía, no creo que fuera muy higiénico. Lo mismo los jacuzzis.

Decidimos comer en el restaurante. De las comidas, decir que hemos echado de menos platos como: ensalada, fruta cortada, quesos y helado en el restaurante. Yo pedí fruta y quesos algunos días en la cena, me lo sirvieron, pero no aparecían como tal en el menú. En el buffet si había ensalada y queso, pero la fruta sólo por piezas. El helado ya no lo sirven porque está la heladería de pago.

Las comidas están muy bien, los entrantes como siempre, pequeños. El capítulo de primer plato es sopa o pasta y el segundo muy bueno. Tienen unos platos fijos por si no te gusta la carta o te apetece otra cosa: Gazpacho, ensaladilla rusa, pisto, bacalao, entrecot con patatas y huevos fritos con patatas.

Después de comer nos dimos cuenta que nos volvían a aparecer las excursiones en "mis gastos". Nos dirigimos al mostrador de recepción ya que pensábamos que se trataba de un problema de cuentas, al igual que a otras muchas personas. Sara, la asistente de español, nos dijo que teníamos que ir al otro mostrador, que ella no podía hacer nada. No muy amable la verdad. En el mostrador de excursiones había mucha gente con el mismo problema, ellos decían que era un error informático. La verdad es que tomaron nota, pero no dan ningún justificante de la anulación o cualquier otra gestión.

Bajamos a hablar con la representante de viajes El Corte Inglés que era con quien habíamos reservado el crucero. Esta chica super amable me dio dos cuerditas de estas para guardar la tarjeta del crucero y tomó nota de nuestro camarote, para dos cosas, comunicar a la agencia que era buen camarote, y para estar atenta de los gastos para que no nos volvieran a cargar el paquete de excursiones. No sé si por su ayuda o porqué razón, pero el problema quedó solucionado.

Ese día teníamos la recepción del club de Costa, pero como en la actualidad, ni está el Capitán ni hacen foto ni nada, no fuimos porque la hora de la recepción era muy pronto, (18:15 h).

A las 20:00 horas entramos al teatro, vimos el espectáculo de Leonardo da Vinci, la verdad, nos encantó, posteriormente fuimos al espectáculo de Abba antes de cenar. Después al de música de los 90.

Costa Firenze
Disfrutando del agua y del sol - © Elena Ramírez


NUESTRA PRIMERA ESCALA Y POSTERIORES

El lunes nuestra primera escala era en Cagliari. Nada más salir del barco nos ofrecieron dos posibilidades, o bien un recorrido en trenecito, o el típico autobús turístico. La diferencia era que el bus llegaba hasta la playa, al no llevar el bañador y la escala que no era muy larga, decidimos coger el tren. El precio del tren era de 13€ para los adultos y 10€ los niños, si el grupo estaba formado por más de 10 personas, el precio era de 11€ para los adultos. Los buses 15 y 10€ respectivamente. El tren nos hizo un recorrido por todo Cagliari pues no es una ciudad muy grande, al terminar nuestro recorrido, visitamos a pie las zonas que habíamos recorrido con el tren. del tren.

Vimos las dos iglesias que seguían en obras hace unos años. Al ser los días de ferragosto, (fiesta en todo Italia), había muchos comercios cerrados. Cuando llegamos a la parte baja de la ciudad (cerca del puerto), vimos unos soportales con tiendas y restaurantes.

Por la noche decidimos ver el espectáculo del teatro, (acrobacias), pero había tanta gente que nos fuimos. Cambiaron la fiesta de blanco por una de vaqueros que no nos gustó mucho, así que no fuimos.

Comentar que los camareros son muy amables, que los carteles del restaurante están en inglés y castellano, que te preguntan si quieres tomar algo aun sabiendo que llevas el paquete my drinks. Recordar pedir la botella de medio litro de agua por adulto y día en cualquiera de los bares.


PALERMO

La siguiente escala en nuestro itinerario era Palermo. Al bajar vimos un tren turístico justo enfrente. También había bus turístico y coches de caballos. Nos fuimos en el tren que nos costó 10€.

Nos dejó en la parada correspondiente a la Catedral, desde allí fuimos andando a las catacumbas de los capuchinos. Hay que andar unos 15 o 20 minutos y son muy tétricas. La entrada nos costó 3€. Luego nos acercamos de nuevo a ver la Catedral, (entrada libre). Volvimos a coger el tren para regresar al puerto y dar una vuelta por allí andando. Esto fue un error, pues se puede bajar callejeando desde la Catedral y así ves muchas más cosas.

La comida del día de Palermo la realizamos en el restaurante.

El espectáculo del teatro de este día trataba sobre Venecia. Creo que lo vimos en otro barco, o muy parecido, nos gustó. 

Después del espectáculo asistimos a la fiesta española, nos divertimos mucho, después de cenar fuimos a la fiesta hispana, también nos encantó. Sobre el vestuario, indicaba "hispano", pero en la reunión dijeron negro y rojo.

En este barco en concreto, hemos echado de menos los rincones con música para bailar, había mucho dj. pero música en vivo había poca. Resaltar un dúo de paraguayos que amenizaban la tarde en el atrio principal.


CIVITAVECCHIA

Después de Palermo nos esperaba Civitavechia. Nosotros decidimos no ir a Roma. Es más de hora y media de ida y otro tanto de vuelta. En agosto hace mucho calor y hay mucha gente, además, la hemos visitado bastantes veces.

Salimos en la lanzadera gratuita del puerto. Andando fuimos a ver la catedral y el mercadillo, luego a ver la famosa estatua del soldado y la enfermera y nos quedamos un rato en la playa, es de piedras y había bastantes algas, pero si os desplazáis hacia el espigón, está mejor. Vimos otra iglesia, callejeamos un poco más y regresamos de nuevo al barco en la lanzadera.

Aprovechamos para bañarnos en la piscina ya que estaba bastante vacía, el grueso de los pasajeros había desembarcado para visitar Roma. También comimos con bastante calma en cuanto a ajetreo de gente se refiere. El barco ese día estuvo muy vacío.

Para ir a Roma hay diferentes opciones, oímos comentarios no muy buenos sobre algunas excursiones, tanto de Costa como de otras empresas. Yo aconsejo ir en el tren y ver lo que os de tiempo de la ciudad la ciudad, a vuestro aire llevándolo bien preparado. Nosotros vimos el Vaticano, la Plaza de España, la Plaza Navonna, la Via Condoti, el Mausoleo de Victorio Emmanuel II y el Panteón de Agripa. Con dos paradas para tomar algo una, y otra para comer.

Nos quedamos a ver partir el barco, ya no ponen la canción “con te partiro”, que a mi me gustaba mucho. Fuimos al teatro, el espectáculo, era de luces y no nos gustó tanto como los anteriores.

Después coincidieron la música italiana y a la vez en otro salón del barco música española de los 80. Queríamos haber ido a las dos pero fue imposible. Después de cenar hubo fiesta pop.


GÉNOVA

Siguiente escala Génova, (llovía a mares). Dudamos en bajar o no del barco, pero era la única escala que no conocíamos así que nos animamos. Al bajar del barco nos vendieron un paraguas y fuimos directos a coger el bus turístico, 19€, pero era una forma de ver y oir la historia de la ciudad. Cuando ya habíamos dado la vuelta completa dejó de llover, así que nos bajamos y fuimos andando a ver la casa de Colón, la plaza Ferrari, el ascensor panorámico, etc. Como habíamos bajado más tarde nos quedamos a comer en el restaurante de la Ópera para aprovechar más el día. Volvimos andando al puerto y merendamos en el barco, había sándwich, bizcocho, churros…

Nos quedamos a escuchar al duo de paraguayos y no fuimos al teatro, tampoco a las fiestas que había después, solíamos ir al bar de la moda a escuchar música y charlar, es un bar muy agradable, tiene terraza o puedes estar en el interior.


MARSELLA

Última escala, Marsella. El barco atracó muy lejos de la ciudad. Hay dos alternativas:

  • Lanzadera del barco que cuesta 12€.
  • Lanzadera gratuita del puerto.

Para coger esta última había que andar un poco hacia la salida del puerto teniendo como destino un hangar que era el mismo punto para cogerlo de regreso. Nosotros cogimos la de Costa que es más cómoda. El autobús nos dejó en la catedral, esta abre a las 10 de la mañana. La entrada es gratuita. Es muy bonita. De allí bajamos andando al puerto viejo, vimos el mercadillo y los puestos de pescadores que venden el pescado recién capturado. También vimos una iglesia. Desde allí queríamos coger el trenecito o el bus turístico para subir a Notre Dame de la Garde. Había mucha fila así que cogimos el bus número 60, (2€), al subir al autobús hay que validar el billete que has comprado allí mismo en la máquina, este mismo billete sirve para volver si tardas menos de una hora. Nos bajamos en la penúltima parada, subimos las escaleras y vimos la cripta y la iglesia. Entrada gratuita, (hay WC), de pago (50 céntimos). Para bajar, mejor coger el bus en la primera parada, si lo cogéis en la segunda y hay mucha gente, igual no para.

Nos dio tiempo a callejear y volver al mismo sitio a coger la lanzadera para regresar al puerto. Se vuelve por el barrio Le Panier, muy chulo. Hay una pastelería con las típicas pastas Navettes.


MOMENTOS DE TRISTEZA

Asistimos a la reunión sobre información de desembarque y posteriormente a hacer las maletas. Encargamos las fotos por la mañana y las recogimos por la noche. No fuimos al teatro, después de cenar disfrutamos de un monólogo en español, no sé si estará siempre, pero estuvo entretenido, luego al bar de la Moda.

Antes de la 1, sacamos las maletas fuera del camarote. Os aconsejamos que dejéis una bolsa para guardar las cosas de última hora, y lo necesario hasta recuperar las maletas en la terminal de cruceros.


NO NOS GUSTÓ

El concurso "La Voz en el Mar", ya que está pensado para los que embarcan en Génova, es un concurso tipo karaoke, realizando la final el día de navegación por la mañana. Los que embarcamos en Barcelona solo teníamos la opción un día, así que no sabemos si participaría algún español. Ese primer día entre las maletas, la reunión, el simulacro, orientarte en el barco…, no daba tiempo a mucho más, y por la mañana a las 13:00 horas no tenía sentido, a mi manera de ver.

Costa Firenze
Toboganes de agua - © Costa Firenze
 

Según la reunión de desembarque, podíamos estar en el camarote hasta las 9:30 y no hasta las 8:00 como en otros cruceros, por lo visto, esas indicaciones no se las dan a los cabinistas, a nosotros nos tocaron la puerta para que abandonáramos el camarote.

  • A las 12 h. teníamos que abandonar el barco, aunque se puede salir antes, o incluso más tarde si lo necesitas.

La ropa recomendada durante el crucero fue:

  • Sábado: Brilli y lentejuelas
  • Domingo: Elegante
  • Lunes: Vaquero, pero normalmente es blanco
  • Martes: Hispana, rojo y negro
  • Miércoles: italiana, rojo, verde y blanco
  • Jueves y viernes: Casual

El crucero no ha estado mal. Os recomendamos el banana colada que a mí en particular me gusta mucho y el daiquiri de fresa que le encantó a Ana. Comentar que miréis bien lo que entra en el my drinks, aunque suelen avisar si no entra, también que pidáis con marca, no ron cola sino la marca de ron. La cola es Pepsi y también tienen Pepsi Max. En el desayuno, yo me traía el café de la cafetería para mi gusto mejor que el de la máquina.

  • El zumo de naranja natural no entra si el de caja.
  • Comprobar bien los horarios de las comidas si es que queréis comer en el barco.

En cuanto al paquete de fotos, nos hemos traído 147 impresas en papel fotográfico. Pero recordar que lo tenéis que hacer en los lugares correspondientes, al final muchas son iguales con distinta ropa, y que son la misma sola o con el barco o…, vamos que no son tantas como parece. ¿Merece la pena? yo creo que si, en otras ocasiones cada foto nos ha costado 15 o 20€ así que por pocas que cojas, las amortizas.

Otra cosa del paquete de fotos. En "my moments", dentro de la aplicación de costa apartado "otros", vais viendo las fotos que os han hecho, si observáis que os faltan fotos, ir a la quinta planta donde las fotos, ellos os ayudan a buscar las que faltan.

Curioso el tema del ascensor. Hay unas pantallas fuera, ponéis la planta a la que queréis ir, y os dice qué ascensor debéis coger, "dentro no hay botones".

Queremos mencionar a la asistente de El Corte Inglés, siento no recordar su nombre, (muy amable), a nuestro agente de el Corte Inglés de Logroño, Laura Garrido por enviarnos todos los protocolos y por su inestimable ayuda.

A Jenifer del bar de la Moda que nos atendió estupendamente bien. Jon nuestro camarero de mesa, al segundo día ya sabía lo que queríamos, y a nuestro responsable del camarote, Manjunath, siempre con una sonrisa cuando salíamos y entrábamos. Nos hacía el camarote por la mañana y revisaba por la tarde. Eso en el 2019 no era así, sólo por la mañana o por la tarde lo podías elegir.

También a los incansables Eduardo y demás compañeros que nos hacían fotos todos los días.

Mención a Laura y su familia, a una pareja de Canarias y a otros cruceristas que conocimos estos días.

Y desde luego, a nuestros compañeros de fatigas: Candi, Ana, Juan y Nuria. Sin ellos el crucero no habría sido lo mismo.

En nombre de Cruceroviajes y de todos nuestros seguidores, queremos dar las gracias a Elena Ramírez por tomarse las molestias en realizar este fantástico trabajo, y recopilar toda la información para que vuestro crucero en el Costa Firenze, sea lo más placentero posible.


Por:
Cruceroviajes
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